24 de junio de 2008

Agur

Hace cuatro meses se me ocurrió crear un blog colectivo, en el que cada miembro del grupo tuviese un día y un tema específicos. Se tocarían varios palos: música, cine, bellas artes, literatura, fotografía... A lo largo de este periodo, por diferentes motivos, son varios los participantes que se han ido dando de baja en la compañía. Asumo mi parte de culpa: nunca debería haber permitido que algunas personas utilizaran los comentarios a las entradas para solventar asuntos personales, que tienen en los correos personales su cauce normal y, mucho menos, haber participado yo mismo en esas suplantaciones. Por otra parte, el hecho de que fuese el nexo de unión con otros autores, me ha dado un protagonismo no solo excesivo, sino también claramente injusto. Sospecho que la idea del blog era impecable en teoría, pero se ha demostrado un fracaso en la práctica. Más que acercamientos, este blog ha provocado alguna que otra suspicacia y, también, más de una enmienda a la totalidad. Pido disculpas por no haberlo sabido gestionar y disculpas también a todos cuantos he embarcado en el proyecto. Tal vez alguien lo retome, con mayor fortuna y pericia, a partir de ahora. Agur.
Juan Fernández Sánchez

23 de junio de 2008

Carla, tienes nombre de topo


Estaban los medios franceses debatiendo si Sarkozy los controlaba y va su esposa y se opone a publicitar su nuevo disco, diciendo que lo suyo no es publicidad. Al menos servirá de modelo para otros artistas del no quiero que se note.
Carla Bruni-Sarkozy duplica o triplica las adhesiones de su marido, porque a las habituales de derechas une las de izquierdas y hasta el lado people, que se dice aquí, de la prensa. Ahí tenemos a Liberation bebiendo sus vientos, con cinco páginas dedicadas a un personaje epidérmicamente de izquierdas. En febrero, cuando L’Express publicó una larguísima entrevista y le dedicó su portada vendió 600.000 ejemplares.
Y es que, al final, en esto del periodismo todo es mercancía.
Ú.

21 de junio de 2008

Homenagem



Hoje, ficou fácil escolher o assunto. Nenhum tema seria mais apropriado que falar sobre o êxito do nosso companheiro de blog. A notícia da premiação do romance “El Canadiense”, de Juan Fernández Sánchez, não chegou a ser uma surpresa. Sabíamos das chances, por conhecer a qualidade e a criatividade do texto. Mas, em se tratando de concursos, tudo poderia acontecer.
Felizmente, não deu outra: e aí está o querido companheiro, com currículo e bolso literalmente enriquecidos.
Descobri o escritor por acaso, na Internet. Era um dia chuvoso de janeiro, e eu procurava textos para treinar meu espanhol. Um conto premiado, “La Memória de las Cosas”, chamou minha atenção. Lembro-me que fiz um tímido comentário, logo respondido pelo autor de forma simpática e solícita. Outros relatos vieram, e também uma linda amizade.
No principio, muito cerimoniosamente, tratava o nosso homenageado por “usted”, posto que se tratava de um “senhor escritor”. Juan não tardou a reagir, dizendo que não passava de um simples professor e que, além do mais, não era tão velho assim para merecer tal tratamento. Com esforço, passei ao “tuteo”, posto que minha condição de leitora incondicional sempre exigia uma certa reverência.
Hoje, estou duplamente orgulhosa: afinal, o escritor recebe um importante e merecido prêmio, e a leitora confirma um “faro” razoavelmente apurado para descobrir boa literatura.
Parabéns, senhor escritor! Usted es un “craque de bola”!

20 de junio de 2008

Belleza


Cuentan que el conde de Servois, momentos antes de ser decapatido, observó el astil del hacha del verdugo y al comprobar que se trataba de una madera vulgar, musitó: qué falta de clase. Personalmente, preferiría que mi última visión antes de abandonar este mundo fuese como la de la imagen. Los brazos paralelos sujetando la cabeza, a la manera de un Atlante sofisticado, parecen sugerir una turbadora mezcla de pesadumbre y desafío. También el único ojo mostrado participa a la vez de un aire de desvalimiento e invitación a la sima del placer sin fronteras. Esa leve inclinación de la cara también puede ser bien un interrogante bien la respuesta a nuestras plegarias. El rojo carmesí de los labios, la entrada a un laberinto sin salida o la ascensión a los cielos, a la manera platónica. Uno no sabe si acudir al rescate o emprender la huida antes de que ese rostro inmensamente bello nos calcine.
(mi agradecimiento tanto a Guadalupe Sánchez, la fotógrafa, como a Isabel, la modelo. Deberán clicar en la foto para eliminar el fondo terráqueo).

18 de junio de 2008

TERGIVÉRSATE conmigo.

CONSOLACIÓN Y DESCONSUELO

Con la serenidad con que no duele
la desaparición de cualquier rosa,
porque sabemos que otra rosa incólume,
una idéntica rosa sin pecado,
la sustituye al acabar el día,
y porque el orgulloso pensamiento
mantiene preservada en una idea
la rosa perdurable que no muere,
con ese mismo aplomo deberíamos
resignarnos audaces al futuro.

No sería infundado hallar consuelo
en la rueda del ser, que no descansa,
con la seguridad de que ya fuimos
en quienes fueron antes que nosotros,
y con la fe de estar bajo el conjuro
de quienes estarán en otra parte.
No es una insensatez ensimismarnos
para domesticar nuestros temores,
y en la contemplación, fortalecidos,
salirnos de nosotros mansamente.

Igual que no alcanzamos a sufrir
por la fatalidad del primer hombre,
deberíamos vernos a distancia,
disueltos en un tiempo a la deriva,
marchitos como el caso de la rosa,
y no dolernos ya de la fortuna.

Pero por más que busque el pensamiento
darnos consolación con espejismos,
el pensamiento es quien nos desconsuela.
Si la rosa pensara, lloraría
la suerte de saber que es una rosa.
Si nuestra inteligencia fuese justa,
se compadecería en los extraños
que han sido y que serán, como quien pierde
durante la batalla a su gemelo.

Si observamos con alma equitativa,
con humilde prudencia redentora,
todo es irrepetible en su infortunio,
no hay nada que no tenga intimidad,
no hay nada que merezca su destino,
ni nada que nos libre de este peso:
saber que somos los inconsolables.

Metales pesados (2001), Carlos Marzal.


Para JF y MV,
dice Félix Grande
"en el amor no existe
lo verdadero sin lo irreparable."

16 de junio de 2008

Antes que el diablo sepa que has muerto, de Sydney Lumet



El cine de Sydney Lumet en sus más de treinta películas a lo largo de cuatro décadas ha fluctuado entre la corrección y el buen hacer, aunque en muy pocas ocasiones se ha aproximado a la maestría. Ha explorado el thriller en casi todas sus películas, algunas tan conocidas como El abogado del diablo, Bajo sospecha, Serpico o Equus, magnífico análisis freudiano de un hombre-caballo. En Antes que el diablo sepa que has muerto, su último filme, insiste en esa misma línea de ensayar el género, el thriller, pero con alguna novedad. Tachado de director clasicista, en esta película Lumet se acerca a la modernidad narrativa con una estructura dispuesta a base de flash backs y flash forwards que dan a la historia una apariencia de frescura que no poseían sus anteriores películas. Uno más de esos artefactos de relojería que tanto se agradecen.
Pero la perfección estructural no me ha llamado en absoluto la atención, sino la óptica desesperanzada de la historia. Dos hermanos conciben un atraco perfecto: asaltar la joyería de sus padres. Ambos, dos yuppies venidos a menos, uno por su adicción a la heroína y el otro por culpa del juego, representan la degradación del ser humano, la decadencia, la silueta marchita del perdedor. Ambos comparten a la misma amante, mujer del hermano mayor. En el atraco, la madre de los periñanes muere asesinada. Surge la envidia entre los hermanos, la rivalidad. En el desenlace el padre resuelve la historia de la manera más negra que podamos esperar.
En resumidas cuentas, Lumet nos está hablando de la familia. De la carcoma de la institución, de su fracaso, de su irremediable fin. Una absoluta obra maestra de la negación.

15 de junio de 2008

Impasible el ademán irlandés


Compleja la democracia, un hombre un voto y nadie tiene más derechos por razones de nacimiento, clase, religión, sexo o nacionalidad. Luego vienen los reglamentos y no es exactamente así. El matiz tiene su interés. Por ejemplo, cuando los franceses dicen no es no, para todos. Cuando los irlandeses dicen no solo es para ellos. O, si nos ponemos groseros, para su culo.
Puede ser sano decirles a los irlandeses que el uno por ciento de la población europea no puede vetar un tratado con el que está de acuerdo el otro 99. Pero esas no eran las reglas antes de votar.
Impasible el ademán, haced como si no hubieran votado no.

Ú.

Surpresas



Não sei o que é melhor: se receber ou fazer uma surpresa. Talvez preparar uma surpresa seja mais emocionante. É muito bom imaginar a reação da pessoa que a recebe. Arquitetar uma surpresa, porém, exige criatividade, tato, uma relativa intimidade com a situação, e muito bom senso.
Imperdoável, por exemplo, é a situação hipotética de um grupo de amigos, vestidos de festa e com as mãos vazias, que se encaminha para a casa de alguém à guisa de surpresa. Fácil será encontrar esse alguém de “peignoir”, descabelado e com a geladeira vazia. Se a vítima for mulher, pior ainda! Seria de bom tom contar, pelo menos, com a cumplicidade da família para evitar uma “saia justa”.
Surpresas também podem ser perigosas. Imagine chegar de soslaio na casa do bem-amado que está ausente, encher romanticamente a casa de velas e sair de fininho. Depois, emocionada, postar-se em lugar estratégico, à espera da reação. Pode ocorrer que a fumaceira das velas chame a atenção dos vizinhos e que o Corpo de Bombeiros chegue antes do homenageado. Então o tiro sai pela culatra...
Mas há também surpresas muito bem-vindas, como um presente de bom gosto, acompanhado de um cartão carinhoso, onde o companheiro de anos reafirma a vontade de seguir o namoro. Aí cai a sopa no mel!
Uma surpresa bem sucedida, daquelas que arranca lágrimas de alegria, pode também nos deixar mal acostumados e acarretar imensas frustrações. Contra isso, devemos estar vacinados! Melhor é não esperar muito, não sonhar em demasia e deixar que a vida nos leve, sem expectativas exageradas. É indispensável controlar a ansiedade e se, em último caso, o coração ainda teima em sonhar, é hora de seguir o conselho do compositor andaluz Joaquín Sabina: "... y si protesta el corazón, en la farmacia puedes preguntar: ?tiene pastillas para no soñar?"

13 de junio de 2008

Eugene Smith

Tras las heridas sufridas en la II Guerra Mundial, el fotógrafo Eugene Smith estuvo dos años sin poder realizar una sola fotografía. Con la retina aún inundada por las dantescas imágenes bélicas, decidió que la primera que hiciera tras un silencio tan largo, representaría todo lo contrario a cuanto había visto en los campos de batalla. El nihilismo daría paso a la inocencia, la negrura a la luz, la muerte a la vida, el pasado al futuro. Se trataba de dejar atrás la sinrazón y el miedo, y para todo ello eligió a sus dos hijos como modelos. Ignoramos lo que el viaje iniciático que con tanta ligereza como decisión emprenden les deparará. Es un túnel de luz quien les reclama y convoca. Ellos, claro, lo ignoran, pero su padre, el propio fotógrafo, se ha quedado unos cuantos metros detrás para cubrirles las espaldas. Sabe que, después de todo, entre los árboles bien se puede hallar escondido algún ogro francotirador. En ese caso, prefiere ser él quien dispare primero.

12 de junio de 2008

Vacío perfecto


Todos nosotros hemos imaginado alguna vez una historia y la hemos continuado, conscientemente o no, recién despertados de un sueño o en cualquier momento cotidiano de abstracción y evasión total. No debe resultarnos extraño, pues, imaginar un libro cuyo contenido sean las críticas literarias de libros que no existen y que alguien, su autor, no ha creado la historia primero, y después su crítica, sino que a partir de unas críticas de libros ficticios da a conocer una historia. Y sí, ya había precedentes borgianos, por ejemplo, pero el autor de esta obra es Lem. Su erudición está presente en estos textos, espejos de pensamientos, tesis filosóficas más complejas de argumentar. El recurso de lo imaginario en lo imaginado permite además hacer uso de la ironía, incluso de la parodia, de modo magistral. La intertextualidad funciona al intentar asociar incluso a las críticas algunas obras literarias, así como la inevitable relación entre autores ficticios y reales. Vacío perfecto es una obra mítica. Como anécdota, la crítica de Gigamesh, de un tal Patrick Hannahan, tercer texto de Vacío perfecto, inspiró la existencia de una editorial española, y tal vez no sea el único motivo de inspiración de estos textos. N.S.

11 de junio de 2008

TERGIVÉRSATE, Días del bosque de Vicente Valero


“Esta bien que mi alma vaya al bosque, que la conozcan todos. Que aprenda a respirar de otra manera. Que ya no tenga miedo de sí misma.”

Un día, me perdí en el bosque de palabras de Vicente Valero. Me adentré solo, de noche, casi en secreto. Allí descubrí un río de aguas oscuras, hiedras creciendo por el tronco amargo de los árboles, raíces atormentadas, líquenes húmedos…
Yo también llegué al bosque de palabras herido por los espinos. En él, pisaba sus hojas secas, las huellas que el poeta había dejado marcadas en el camino, pero no lograba descifrar el enigma de los símbolos: el cazador, el ciervo, el aviador, el mirlo…
Sin embargo, a pesar de la oscuridad, de la noche que me rodeaba, había luz bajo las palabras caídas como hojas, paz escondida en la prosa rítmica, un ojo amante que se confundía con la naturaleza o con una fuerza divina.
He vuelto, hoy, a ese lugar. Con las copiosas lluvias de la primavera, el bosque de palabras se ha expandido.
Siento que todavía no he recorrido su territorio más íntimo. MLS

XXIV

Una gota mía de sudor en el bosque hará crecer el árbol de la sed. Bajo la sombra de este árbol, algún día, tal vez, descansen otros caminantes.

Tal vez, bajo la sombra de este árbol, algún día, las palabras del bosque vuelvan a ser escuchadas, cierto ciervo que vi vuelva a ser visto.

Que una gota mía de sudor pueda ser esto.


Días del bosque, VICENTE VALERO, ed. visor 2008.

XX Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe.

10 de junio de 2008

Laurence

Hay gentes que se plantan a las primeras de cambio, no piden más cartas, se conforman con una mustia pareja para ir tirando e invierten su tiempo en sacarle lustre, pasearla los domingos y fiestas de guardar, formar una buena familia, una familia como dios manda, de sólidos valores y fidelidades inquebrantables, con la esperanza de que los retoños medren y sean ciudadanos de provecho, gentes que echan raíces donde les plantan y acaban sus días con manos sarmentosas y planta genuflexa mientras escuchan el responso del vicario y los más allegados vierten unas piadosas lágrimas por tan irreparable pérdida. No seré yo quien lo critique, allá cada cual, ya quedaron atrás los tiempos inquisitoriales y, bien mirado, debe de ser reconfortante gozar del sentimiento tribal, de la filiación clánica. Son gentes partidarias del orden, los colegios de pago, la misa de doce y el vermú de la una, con su oliva o su guinda, no seamos dogmáticos ni nos la cojamos con papel de fumar, de compras en El Corte Inglés y apartamento en la playa, con conocidos de toda la vida con los que echan una partida en la sobremesa, para matar el rato, aderezada con algún que otro pícaro comentario, alguna frase subidita de tono, pero sin excesos.

Y luego está la gente como Laurence, nuestra Lau, romántica viajera, que nos vino de la France y se nos va a la India, siempre de paso, firmemente convencida de que cualquier lugar es bueno para marcharse, otras gentes, otros cielos, otros aires, poner de nuevo a cero los cronómetros, decir no es eso, no es eso, y seguir buscando, abriéndose paso entre la niebla, no importa el país ni el continente, sin perder la compostura, con la elegancia innata de los que saben que el resultado está escrito de antemano pero deciden jugar la partida como si todavía hubiera esperanza, viajando con una bolsa de equipaje casi vacía, un par de mudas, un abrigo, ya se sabe que el tiempo es variable, alguna blusa, algún pantalón, y media docena de sonrisas, las sonrisas sirven lo mismo para un roto que para un descosido, para apaciguar al policía en la aduana, para invertir el gesto del casero, para ablandar el rostro de mármol del burócrata.

Somos legión los que te echaremos de menos, ese acento levemente gutural con que nos desarmas, tu rostro limpio, tu mirada frontal, la manera con que firmas en el vacío tus cheques sentimentales, la generosidad con la que nos invitas a unas raciones de felicidad en tu casa de El Atazar, la valentía con que desprecias las autopistas y te echas a caminar sin importarte los pronósticos meteorológicos ni los paneles que nos recuerdan que nos pongamos el cinturón, no sé si se refieren al de castidad. Ha sido preciso que estés a punto de irte, en fin, el puto pudor, para que te digamos lo obvio, que te queremos. Buen viaje, amiga. Au revoir.

9 de junio de 2008

TERGIVÉRSATE, pero firme...


No debiera haber llevado el corazón encima, por si me lo quitan. Ya corrí algún riesgo en la mismísima entrada donde, como en los aeropuertos y por nuestra seguridad (por cierto, ¿nadie pensó que sería poco seguro destinar veinte centímetros cuadrados por persona?) te cacheaban y te retiraban los líquidos. Sí, estuvimos en Getafe el sábado en el concierto de Extremoduro, mítica banda de rock “transgresivo” que sigue arrasando entre los jóvenes desde que en 1994 DRO les publicara su primer disco. Pero los jóvenes del 94 ya no somos los mismos, aunque todavía con un puñado de años menos que Robe Iniesta, nos costó mucho fundirnos con el ritmo de sus renovados seguidores (ya nos fundían ellos de vez en cuando muy a nuestro pesar con su típico baile al golpe). A pesar de ello, todos entonábamos los mismos himnos hipnotizados por la fuerza de su música (que no pasa nada, me tiemblan los pies a su lado, cáceresdos alcalámeco puertodesantamaría, ¿cuánto más necesito para ser dios, dios, dios?). Yo eché mucho de menos mi espacio vital para zarandear mi melena y seguir el punteo con mi guitarra muslera. También eché en falta la voz del Robe ensordecida por miles de voces que gritaban cada palabra a la perfección y sin dudar, nadie había estudiado pero nadie se quedó en blanco. La próxima vez prefiero quedarme en casa y que alguno de los veinte mil (cualquiera tiene todos los instrumentos, doy fe de ello) me llame por teléfono ofreciendo sonido e imagen en directo. RO.

Sucede


*"Sucede que me canso de ser hombre"*
Sucede que me canso de mi piel y de mi cara
y sucede que se me ha alegrado el día ¡coño!
al ver al sol secándose, en tu ventana: tus bragas.

Empiezo a solas, sigo por ti y no comprendo nada,
desato tormentas sin rechistar,
sácame algún día del corral,
necesito salir.

Yo me quedé con su olor, ella me arrancó la piel,
me dijo justo al final: no quiero volverte a ver.
¡Eh, lejos de mí!
deja que corra el aire, no te quemes, va a salir el sol.
¡Sol déjame en paz!
La luna me ilumina, en esta ruina entra la claridad.
¿Quién quiere saber?
si estoy quemado o escondo un corazón helado
y quema mi ser.
¿Ser? No he vuelto a ser el mismo
desde que se fue Gillespie, Zappa, Mercury, Camarón
y me siento mejor
si sé que tengo una estrellita pequeñita pero firme.

*Frase extraída del poema "Walking around" de Pablo Neruda

A vmfm with love. Y a mis alumnos, para que mañana
recuerden sin dudar, por lo menos a Machado, Hernández y Neruda.

The dead girl


Que el postmodernismo mantiene su vigor en las artes de hoy día lo demuestran películas como The dead girl de Karen Moncrieff, directora que proviene del mundo de la televisión. Asistimos en ella a un análisis del alma femenina, fragmentado en cinco capítulos, a priori inconexos, que están protagonizados por cinco mujeres. Toni Collete y Brittany Murphy, dos actrices excelentes, bordan sus papeles. Es una película idónea para espectadores que gusten de puzzles, de estructuras descabaladas que van buscando su coherencia poco a poco. En The dead girl se logra al final una visión caleidoscópica y perspectivista del asunto, la muerte violenta de una joven. La atmósfera es turbia y su banda sonora turbadora. Lo más interesante, a mi parecer, es el estudio de esas cinco mujeres protagonistas, todas ellas poseedoras de un carácter entre mórbido y enfermizo que les otorga un interés fuera de todas las dudas. No es una de esas historias de investigación de un crimen, sino el estudio de la mujer muerta, en general, la que está asfixiada por sus circunstancias vitales. No es casualidad que el único personaje masculino de peso sea un asesino en serie.

8 de junio de 2008

Ella no era virgen


¿Debe ser la virginidad (o su pérdida) motivo de pleito jurídico? En Francia, sí.
Todo a cuento de una sentencia en la que el juez atiende una demanda de anulación de matrimonio por ‘vicio de consentimiento que anula el acto matrimonial’. La chica musulmana no es virgen y ha mentido al negarlo. El juez dice que la causa no es la virginidad (su falta, se entiende), sino la mentira.
Ni Putas ni Sumisas cambia de lema por un momento y se autoparodian con un Ni Vírgenes ni Sumisas. Aseguran que es una fatwa contra la mujer y la entrada de la sharía en la legislación francesa. ¿Y por qué no se recurre la pérdida de la virginidad en el hombre?, se preguntan.
La ministra de Justicia, Rashida Dati, otra musulmana a la que los socialistas no consiguieron hundir en su barrio (lo dijo ella en la Asamblea), sino triunfar en sus estudios y llegar a ministra (como la protagonista de la canción de Martirio, que hace un curso de informática y por fin encuentra trabajo), ordena recurrir la sentencia, que en principio le pareció impecable.
¿Acabaré viendo a la chica de Lille en un programa del corazón contando cómo perdió su virginidad? En un lado, el público que la jalea y, al otro, el que la silva.
Semos insasiables.

Ú.

De justicia (donde dije diego...)

Que Ú me perdone por esta intromisión en su día de guardia bloguera, pero es de justicia agradecer al bueno de Manolo, el formidable diseño que nos ha regalado.

7 de junio de 2008

Velho Tema

Alguns temas caducam, mas não morrem. Um exemplo é a questão da felicidade. O tema, devidamente exaurido pelas discutíveis mensagens de auto-ajuda, está sempre em pauta e pode ganhar enfoques interessantes. Os poetas, que chegam primeiro em qualquer assunto, dizem que “a felicidade existe, sim, mas nós não a alcançamos. Porque está sempre apenas onde a pomos, e nunca a pomos onde nós estamos”.
Os psicólogos afirmam que essa sensação de bem-estar que teimamos em não perceber no dia-a-dia é um real estado de êxtase que nos atinge nos momentos de prazer. E, sendo algo extremamente subjetivo, varia de pessoa para pessoa, e até de posição social e econômica. Uma catadora de papel, Guilhermina Silva, diz que para ela a felicidade é um “truque”, referindo-se a artifícios que inventa para gerar momentos de alegria numa vida de quase miséria.
Segundo Aristóteles, a felicidade é tida como bem supremo, pois a escolhemos sempre por si mesma, e nunca por causa de algo mais, ou de algum interesse externo. Ele a considera como a grande mola propulsora das conquistas humanas, posto que nos leva invariavelmente à ação.
E nós, simples mortais? Que diríamos sobre a felicidade? Somos mesmo capazes de admitir que pequenas coisas podem-nos fazer felizes?...Por exemplo: dormir com aquele delicioso barulhinho de chuva no telhado... acordar cedo e descobrir que ainda há tempo para mais um cochilo... caminhar na praia numa noite de lua plena... respirar o cheiro de terra molhada... ter amigos, nem precisam ser muitos... sentar numa roda de bar e jogar conversa fora... E quão feliz eu seria, se meus companheiros de blog me falassem de suas pequenas felicidades! Só as confessáveis, naturalmente! E não vale dizer que só se é feliz em Paris. Seria uma boa rima, mas não uma solução...

6 de junio de 2008

(de)función


A primera vista nos hallamos ante un duelo con una convencional puesta en escena, pero la escasa solvencia profesional de las plañideras, con la excepción de la joven de la primera fila y, siendo indulgentes, la anciana de la última, lo echa todo por tierra, y perdón por la trillada dilogía. Afortunadamente, el fingido difunto salva el cuadro tenebrista, le otorga una balsámica dosis de verosimilitud y decoro más propios de Caravaggio o de Gutiérrez Solana. El hombre se aplica a conciencia, y aguanta impertérrito las miradas livianas, escasamente luctuosas, de sus compañeras. No es fácil alcanzar ese hieratismo, delator de una capacidad superlativa para la economía gestual. No me extraña que los alertas falangistas le quisieran requisar el carrete al fotógrafo, Eugene Smith, para impedir que lo sacara de España, la España gloriosa de 1950. Sin duda, a aquellos guardianes de la moral les aterrorizaba la idea de que la leyenda de la España negra volviese a la palestra por culpa de unos cómicos antipatriotas.

5 de junio de 2008

Ciudadanos lectores


Parece que se ataca de nuevo a los lectores. Parece que se pretende "multar" a quienes toman prestado un libro de las bibliotecas públicas, mientras se subvenciona a diestro y siniestro por el fomento de la lectura. Se comienza pagando por coger un libro, y... quién sabe.
Al leer el siguiente manifiesto de José Luis Sampedro, que reproduzco íntegro, tengo la ligera impresión de que a los lectores nos hacen sentir culpables continuamente y entonar el mea culpa a la mínima, somos rara avis en el gallinero social actual, en el que nunca ha interesado potenciar la labor cultural y social de las bibliotecas. Evoco la sociedad de rechazo libresco y literario de Fahrenheit 451, y mirad por dónde, no me parece tan fuera ni tan lejos de la realidad, ni tan improbable, ni tan imposible. No castiguen, difundan la posibilidad de lectura gratuita, potencien la cultura, encárguense de la educación literaria de las personas, formen ciudadanos lectores.

POR EL PLACER DE LA LECTURA Escrito y firmado por José Luis Sampedro, escritor, filósofo y buena gente. POR LA LECTURA Cuando yo era un muchacho, en la España de 1931, vivía en Aranjuez un Maestro Nacional llamado D. Justo G. Escudero Lezamit. A punto de jubilarse, acudía a la escuela incluso los sábados por la mañana aunque no tenía clases porque allí, en un despachito que le habían cedido, atendía su biblioteca circulante. Era suya porque la había creado él solo, con libros donados por amigos, instituciones y padres de alumnos. Sus 'clientes' éramos jóvenes y adultos, hombres y mujeres a quienes sólo cobraba cincuenta céntimos al mes por prestar a cada cual un libro a la semana. Allí descubrí a Dickens y a Baroja, leí a Salgari y a Karl May. Muchos años después hice una visita a un bibliotequita de un pueblo madrileño. No parecía haber sido muy frecuentada, pero se había hecho cargo recientemente una joven titulada quien había ideado crear un rincón exclusivo para los niños con un trozo de moqueta para sentarlos. Al principio las madres acogieron la idea con simpatía porque les servía de guardería. Tras recoger a sus hijos en el colegio los dejaban allí un rato mientras terminaban de hacer sus compras, pero cuando regresaban a por ellos, no era raro que los niños, intrigados por el final, pidieran quedarse un ratito más hasta terminar el cuento que estaban leyendo. Durante la espera, las madres curioseaban, cogían algún libro, lo hojeaban y a veces también ellas quedaban prendadas. Tiempo después me enteré de que la experiencia había dado sus frutos: algunas lectoras eran mujeres que nunca habían leído antes de que una simple moqueta en manos de una joven bibliotecaria les descubriera otros mundos. Y aún más años después descubrí otro prodigio en un gran hospital de Valencia. La biblioteca de atención al paciente, con la que mitigan las largas esperas y angustias tanto de familiares como de los propios enfermos, fue creada por iniciativa y voluntarismo de una empleada. Con un carrito del supermercado cargado de libros donados, paseándose por las distintas plantas, con largas peregrinaciones y luchas con la administración intentando convencer a burócratas y médicos no siempre abiertos a otras consideraciones, de que el conocimiento y el placer que proporciona la lectura puede contribuir a la curación, al cabo de los años ha logrado dotar al hospital y sus usuarios de una biblioteca con un servicio de préstamos y unas actividades que le han valido, además del prestigio y admiración de cuantos hemos pasado por ahí, un premio del gremio de libreros en reconocimiento a su labor en favor del libro. Evoco ahora estos tres de entre los muchos ejemplos de tesón bibliotecario, al enterarme de que resurge la amenaza del préstamo de pago. Se pretende obligar a las bibliotecas a pagar 20 céntimos por cada libro prestado en concepto de canon para resarcir -eso dicen- a los autores del desgaste del préstamo. Me quedo confuso y no entiendo nada. En la vida corriente el que paga una suma es porque: a) obtiene algo a cambio. b) es objeto de una sanción. Y yo me pregunto: ¿qué obtiene una biblioteca pública, una vez pagada la adquisición del libro para prestarlo? ¿O es que debe ser multada por cumplir con su misión, que es precisamente ésa, la de prestar libros y fomentar la lectura? Por otro lado, ¿qué se les desgasta a los autores en la operación?.¿Acaso dejaron de cobrar por el libro?. ¿Se les leerá menos por ser lecturas prestadas?.¿Venderán menos o les servirá de publicidad el préstamo como cuando una fábrica regala muestras de sus productos? Pero, sobre todo: ¿Se quiere fomentar la lectura? ¿Europa prefiere autores más ricos pero menos leídos? No entiendo a esa Europa mercantil. Personalmente prefiero que me lean y soy yo quien se siente deudor con la labor bibliotecaria en la difusión de mi obra. Sépanlo quienes, sin preguntarme, pretenden defender mis intereses de autor cargándose a las bibliotecas. He firmado en contra de esa medida en diferentes ocasiones y me uno nuevamente a la campaña. ¡NO AL PRÉSTAMO DE PAGO EN BIBLIOTECAS! José Luis Sampedro


4 de junio de 2008

MIDDLESEX, mega biblión


“La normalidad no era normal. No podía serlo. Si la normalidad fuese normal, nadie se preocuparía de ella”.

Decían los antiguos griegos, antepasados de Calíope Stephanides y Jeffrey Eugenides ─protagonista y autor respectivamente de Middlesex– que un libro grande era un gran mal (mega biblión, mega kakón) o ¿era que un gran libro era un mal grande? Los partidarios de la primera traducción absténganse de acercarse a las setecientas páginas de esta novela en edición de bolsillo (que sin duda son un gran mal para la vista) porque seguramente hayan despreciado antes Auto de fe, Manual de inquisidores, Bomarzo, El tambor de hojalata, Rayuela, El amor en los tiempos del cólera, No soy Stiller, La vida instrucciones de uso, Los detectives salvajes entre otras y, por supuesto, el Quijote, por razones de peso, quiero decir, de tamaño.
También los defensores de la segunda interpretación tratarán de disuadirnos de su lectura, porque los grandes libros son grandes males (ya lo dijo Maeztu de el Quijote, un libro derrotista que debería estar prohibido) al convertirse en esos fieles espejos que nos van descubriendo cómo se van haciendo más profundas las arrugas de nuestra civilización, presentándonos un mundo sin maquillaje y ajeno al prozac circo-televisivo.
Después de su excelente primera novela Las vírgenes suicidas (1993) –adaptada al cine por Sofía Coppola en 1999–, Jeffrey Eugenides (Detroit, 1960) nos vuelve a sorprender con este mega biblión, historia de historias y de la Historia con mayúsculas, que es Middlesex (2002) por el que recibió el Premio Pulitzer en el 2003 y con el cual, según algunos, camina con firmeza hacia el Nóbel.
La novela cuenta –con humor, inteligencia, trepidante ritmo y exquisito estilo– la odisea (en el más estricto sentido homérico de la palabra) de un gen el “alfa 5 reductasa”que muta y se fortalece en la endogámica familia Stephanides y hace que Calíope, la narrador/a-autor/a de esta historia con nombre de la musa de la poesía épica, sea intersexual. Es la historia también del despegue industrial de Detroit (y por extensión de EEUU), de la inmigración, de los conflictos raciales, del sueño americano.
Dice su autor que conscientemente quería que Middlesex fuera además una mutación novelesca, que la estructura de su obra representara el genoma narrativo, las diversas formas históricas de la narración. Por este motivo la novela comienza con tintes épicos (el incendio de Esmirna, la travesía en el barco, las identidades falsas, el matrimonio de los dos hermanos....) y se convierte en la segunda mitad en una novela psicológica moderna. Desde luego el narrador es mutante, nos lleva de la forma autobiográfica a la omnisciencia y del pasado al presente con gran maestría, buscando la complicidad de los lectores en cuanto puede. Middlesex es, sin duda, una cumbre de la intertextualidad: los mitos griegos (Tiresias, Hermafrodito), los clásicos norteamericanos (Steinbeck, Salinger), el cine de Buñuel (Ese oscuro objeto del deseo) o el realismo mágico de Cien años de soledad (a mí esta familia me recuerda a los Buendía, la abuela Desdémona no es otra que Úrsula, las dos siempre temerosas de que se cumpla el destino que conocen, llámese cola de cerdo o alfa 5 reductasa).
Middlesex me ha devuelto la confianza en los mega biblión, no eran las prisas, el poco tiempo, el cansancio lo que me llevaba a su abandono. No he podido despegarme de él hasta la última página y su término me ha producido la desolación de las despedidas. Porque grande no solo significa extenso, sino extraordinario, maravilloso. Haceos un favor y leedlo.RO.

Middlesex, Jeffrey Eugenides, ed. Anagrama o Quinteto.

Para Juana, no es extraño (léelo también sin coma). RO.

2 de junio de 2008

Campo de amapolas blancas, Gonzalo Hidalgo Bayal


Muchos esperábamos con ciertas ansias la nueva novela de Gonzalo Hidalgo Bayal, después de la magnífica Parábola del interventor, un éxito de crítica reeditada por Tusquets tras haber pasado unos años de sigilo en las carrocerías de la editorial extremeña Los libros del Oeste. Parábola del interventor, una alegoría kafkiana exquisita de estilo, fue saludada como una de las mejores novelas del año 2004. La lectura de Campo de amapolas blancas, su última novela, reeditada del mismo modo por Tusquets, me ha confirmado que el escritor necesita de una sola obra de impacto para alcanzar un puesto de privilegio en el escalafón prestigioso de las editoriales y también, aunque en menor medida, entre los lectores.
Campo de amapolas blancas es una novela corta que viene avalada por las entusiastas alabanzas de Rafael Sánchez Ferlosio, su amigo. Incluye, a su vez, un epilogo escrito por Luis Landero, otro extremeño, unas páginas laudatorias que ayudan a engordar el grosor del libro, bastante enjuto por otra parte. La campaña parece perfectamente urdida.
De la novela solo se me ocurre decir que está carente de ideas, que sobrelleva un estilo pomposo inadecuado para lo que se está narrando. Si he de ser sincero, me gusta el estilo de Hidalgo Bayal pero creo que chirría en esta trama. Es una historia de iniciación, la de un par de jóvenes que evolucionan en circunstancias adversas. Es el relato de una admiración mal entendida hacia un personaje, llamado H, cuyo rumbo vital es de lo más anodino y rutinario. Quizás estemos ya un poco cansados del mayo del 68 y de los profetas de la libertad. De París, de la Maga, de Los Beatles, de Camus. Hay que pasar página urgentemente y analizar otras épocas, por qué no esta. Lo que nos cuenta Hidalgo Bayal yo ya lo había leído en otras ocasiones, muchas otras veces. Veremos quién le avala en la siguiente novela.

1 de junio de 2008

Lección de anatomía ¿y ética?


Se ha abierto en Lyon una controvertida exposición artística sobre el cuerpo humano ya vista en España y otros lugares. Los cuerpos reales, procedentes de Hong Kong y con el consentimiento firmado en vida, han sido desollados y eliminados los huesos para contemplar las partes blandas de los músculos, arterias y órganos, según un procedimiento de conservación denominado plastificación, ideado por Gunther von Hagens, quien permite ver su aportación a la ciencia anatómica por 15 euros.
Hasta ahora no ha levantado mucho ruido, acaso porque no está en París, pero el hecho de haber sido llevada allí da una idea sobre los reparos de algunas instituciones como el Consejo Consultivo Nacional de Ética o el Museo del Hombre. Me pregunto: son los chinos mejor que el Negro de Bañolas.

Ú.

Binômio leitor/escritor

Sempre tive curiosidade de saber onde os escritores situam os leitores, durante o processo de criação de uma obra literária. Se, ao escrever, o escritor se preocupa com quem lê o texto, ou apenas leva em conta a técnica, a honestidade e a coerência da mensagem.
Pesquisando um pouco o assunto, entendi várias coisas: as pessoas escrevem para satisfazer a si próprias e são, a princípio, remetentes e destinatárias de suas obras; a auto-satisfação é uma etapa muito difícil, uma vez que escritores podem ser leitores muito exigentes. No momento da criação, o autor é o dono do assunto, mas, quando da publicação, ele perde totalmente esse controle. Aí entram os leitores, que interpretam histórias e personagens a seu bel-prazer.
Em uma entrevista, o escritor carioca João Paulo Cuenca fala sobre a questão: "Quando escrevo um romance, o leitor é um animalzinho tão distante que não posso me preocupar com ele. Muito menos em entretê-lo. Na verdade, quero é fazer um pouco mais de sentido, contar a história e sobreviver até a próxima página".
O escritor refere-se — sem qualquer tipo de ofensa — a um leitor que naquele momento é inexistente, mas que em breve será chamado a entender e interpretar as escolhas por ele feitas.
Mas é ainda Cuenca que entra num terreno que interessa mais de perto aos participantes de blogs, pois admite o blogueiro como escritor, e diz que o leitor pode-se transformar também em escritor quando participa, questiona e cria polêmica. Ele considera o processo legítimo e vai mais além quando observa que esse leitor-escritor chega a encarar o autor publicado como um colega e, mais radicalmente, como um adversário a ser batido.
De minha parte, acompanho religiosamente as entradas do “Es la Cultura...”. São excelentes, aprendo muito com elas... mas confesso que me divirto a valer com as batalhas travadas entre escritores e seus fiéis comentaristas.

30 de mayo de 2008

Dualidad

Basta con ver su gesto de brazos en jarra, su posición de cancerbero ante la puerta de la casa, la señorial sucesión de corbata, camisa, chaleco y levita, las manos desafiantes en la cintura, la mirada frontal de cíclope, la férrea voluntad de posteridad y su solemne sombrero para darse cuenta de que nos hallamos ante el primogénito y heredero patrimonial; el otro, en actitud displicente, con las manos ocultas, su irrisorio sombrero de hongo, la cabeza levemente vencida por el escepticismo, consciente de que no hay sastre alguno que pueda disfrazar los escombros a sus pies, y, especialmente, esa pierna izquierda que se cruza dinamitando la gravedad de su acompañante, salta a la vista que nunca hizo carrera, que muestra un querencia insana por las esquinas y que, un día de estos, va a tener que darse de baja en el paraíso.

29 de mayo de 2008

La razón de la sinrazón

Imaginen por un momento a Jack el Destripador en plena faena haciendo un alto en el estrangulamiento y llamando a un médico (de una sociedad privada, como dios manda) para que le tome el pulso a su víctima. No se asombren: algo similar acaba de ocurrir en la Comunidad de Madrid, donde el mismo gobierno autonómico entregado a la demolición de la escuela pública y generoso mecenas de la enseñanza concertada, se ha sacado de la manga una prueba académica cuya presentación en el boletín es toda una muestra de la sinrazón razonada. Y ahí que nos plantamos, los profesores tocados por la diosa fortuna, ante unos chavales atónitos que nos escuchan sorprendidos a unos tipos perfectamente desconocidos dictándoles un texto sobre la anorexia y la bulimia. Se cubre el expediente, el ideólogo de cámara tiene algo que llevarse a la boca en el memorándum final y aquí paz y después gloria (privatizada, obviamente). JF

28 de mayo de 2008

TERGIVÉRSATE: Poesía (1984-1997), Manuel R. Martín.




“Nadie nos contó
que la vida podría ser un paraíso trágico,
un verso tímido, brevísimo,
-a lo ignorado”.

La palabra no muere y desconoce el lugar donde habita el olvido. Por eso, hoy, nos devuelve a un poeta delicado, exigente, minucioso, apasionado, rebelde, brillante, fugaz…

Manuel R. Martín nació en Madrid en 1967. Desde muy joven, desde sus tiempos de estudiante en el instituto, descubrió que experiencia y poesía eran dos hermanas gemelas que caminaban de la mano. Su primer libro de poemas (Pesa el deseo recordado, 1985) habla de la lucha honda entre realidad y deseo, de la tristeza infinita, de los recuerdos rebeldes, de todas las quimeras del mundo, de los amores que necesitan una palabra precisa… Su voz no es la de un poeta principiante que con torpeza empieza a rimar versos, sino que sorprende por su madurez, cultura y lecturas asimiladas (Cernuda, Gil-Albert, Biedma, Aleixandre, Claudio Rodríguez..)

Con posterioridad, Manuel R. Martín estudió Filología Románica en la Universidad Complutense. Al acabar la carrera, ya se había convertido en un poeta prometedor, que publicaba poemas sueltos en importantes revistas literarias como Cuadernos de Poesía. Su escritura, tras sufrir numerosas correcciones y experimentos, parecía preparada para volar como las alas de un águila.

Sin embargo, de golpe y a deshora, llegó la enfermedad. Hasta que pudo Manuel escribió poesía con exigencia, pero también destruyó sin contemplaciones todos sus cuadernos antes de morir. Por suerte, dejó también una obra póstuma de exquisita calidad.

Su voz no merece permanecer más tiempo en el olvido.mls

BIENVENIDA A JAIME GIL DE BIEDMA

“De la vida me acuerdo, pero dónde está”

Llegarán días en los que el invierno
o el amor
sea contemplar de madrugada el regreso
de un hombre maduro.

Es a este adulto inseparable, decepcionado,
a quien he de esperar
aparentando que duermo.
Le veré desnudarse con dificultad,
acostarse tan cerca de mí
que pronto reconoceré el llanto y el odio
que ya empieza
-camaradas y solitarios desde la niñez-
a arrastrar.

(Y por mañana la vida
en la habitación que ventilamos
pero recuérdamela)

Madrid, 21 de abril de 1985.

Poesía (1984-1997), Manuel R. Martín , ed. Point de Lunettes (2006).


26 de mayo de 2008

Estadísticas

De cinco veces tres al abrir los ojos, entrelazado con la penumbra de mi habitación, veo a un hombre de espaldas sentado sobre un taburete de madera. Es elegante (la oscuridad otorga también ciertos lujos), de pelo corto, canoso, y con el cuello absorbido por una camisa blanca. Parece que rezara en la inactividad de mi sueño. Me gustaría gritarle que se marchara, exigirle que abandonara para siempre un espacio que me pertenece, que es mío porque es parte del tiempo de mis pesadillas. Pero el pudor me lo impide, el compromiso de un pacto.
Dos de cada cinco veces que descanso sobre mi taburete de madera, reflexionando a oscuras en esa habitación que usurpo con cierta frecuencia, presiento que alguien despierta detrás de mí, abre los ojos lentamente y sueña con el deseo de expulsarme de su propio espacio, el lugar donde se comparten los anhelos.

Socialismo liberal


¿Va a ser liberal el futuro socialista? ¿Serán los socialistas más liberales? Cuándo un socialista se aprieta un poco, ¿sale un liberal? ¿Se es liberal a fuer de socialista? O ¿se es socialista a fuer de liberal? (Esto no es mío. Adivine de quién) ¿Existe una muralla china entre el socialismo y el liberalismo? ¿Es el liberalismo la fase superior del socialismo? Cuando uno se pasa de vueltas en el socialismo, ¿aparece en el liberalismo? ¿Es el liberalismo la transustanciación del socialismo? ¿Es correcta la proposición: Cuanto más hago el amor con un socialista, más ganas tengo de hacerme liberal? ¿Soy liberal y socialista porque el mundo me ha hecho así? ¿Porque nadie me ha tratado con amor? O ¿es la felicidad la que me ha convertido en esto?
Todas estas tonterías a cuenta del alcalde de París, Bertrand Delanoë en su libro De l'audace: “Soy liberal y socialista.”

Ú.

24 de mayo de 2008

Céu de Brasília


Brasília é uma ilha da fantasia, assim afirmam seus críticos. Os salários são altos, vive-se num “mundo do faz-de-conta” que não condiz com a realidade do País. Além disso, reclamam da lonjura do mar, da secura dos meses de inverno, da falta de esquinas, das ruas sem nomes, da monótona arquitetura que estabelece padrões de incrível simetria e, por fim, da terrível energia negativa trazida pelos políticos.
Não obstante a ação desses predadores, que estragam tudo o que tocam, a cidade tem seus encantos. Sua arquitetura é impressionante, única no mundo: pode-se dizer que a cidade é um museu de arte moderna a céu aberto. As cores claras dos prédios contrastam com verdes e planejados jardins, emoldurados por um imenso lago artificial, que ameniza o clima e enfeita a paisagem.
Mas, paradoxalmente, esta cidade tem algo que não foi planejado por nenhum arquiteto e sempre esteve aqui: o céu. Conforme a hora do dia, o firmamento nos oferece um cenário novo, e um mágico poente pode arrancar lágrimas de emoção de pessoas mais sensíveis.
Raros são os prédios com mais de seis andares, e isso facilita uma visão panorâmica do horizonte... um horizonte aberto, que leva a mil direções...
Mas é ao pôr–do–sol que a Natureza dá seu show mais deslumbrante! A umidade baixa faz com que uma fina camada de pó fique suspensa no ar e, no fim do dia, esse fenômeno inoportuno se transforma num espetáculo de luzes e cores indescritíveis. Vamos do vermelho ao roxo, passando pelo cinza e o lilás, como se fosse um viés, um bordado, um não-sei-quê de belo e indescritível. É quando a mente do mais rabugento crítico se desanuvia e pode extasiar-se, olhando a amplidão do Planalto Central. Até acreditar que a vida é mágica e, que, sem dúvida, Deus existe

23 de mayo de 2008

El huevo y el cocodrilo


Han sido precisos tres meses de incubación para que las crías hayan tomado la consistencia necesaria para romper el cascarón y arrojar su mirada omnívora al exterior. Durante ese tiempo se han ido turnando disciplinadamente sobre el huevo predicadores de corte jupiterino, alambicados merchantes de ideas, encantadores de serpientes mercenarias, traficantes de medallas, agentes de la doble moral y algún tan voluntarioso como incauto eremita con marcada tendencia agarofóbica. La que vemos es solo la primera cuenta del rosario. Es cuestión de segundos que entre todas ellas alumbren la primera procesión. Solo San Jorge podría detener tan formidable amenaza, pero sabe que de hacerlo tendría que desfilar de nuevo ante las enardecidas masas, en un precario equilibrio para no herir la susceptibilidad de los gobiernos: el central, el autonómico y el municipal. Y él, como todo santo de bien, siempre sintió un íntimo desprecio por los fastos y las fanfarrias.

22 de mayo de 2008

Capricho


Antojo extravagante, original, ingenioso. Fantasía que rompe cánones impuestos. Danza de tinieblas lúgubres, rasgadas y deformes, que desfilan tejiendo con graves hilos: el engaño en las relaciones entre hombre y mujer; la sátira de la mala educación y de la ignorancia exacerbada; la condena de oscuros vicios sociales; la protesta ante el poder y sus formas... Goya decía que trataba "asuntos caprichosos que se prestaban a presentar las cosas en ridículo, fustigar prejuicios, imposturas e hipocresías consagradas por el tiempo".

Los Caprichos son estampas, impresas en 1799 como una colección de grabados originales al aguafuerte. A partir de unos álbumes de dibujos compuestos en Andalucía, compone el universo creativo que supondrá la cumbre de la historia universal del grabado y la referencia inicial de la historia de la estampa moderna. El propio autor da fe de su trabajo original en un texto extenso sobre las estampas que acompaña a la obra, donde argumenta que la pintura también es vehículo para censurar "errores y vicios humanos", del mismo modo que lo son las letras. "Se venden en la calle del Desengaño, número 1, tienda de perfumes y licores...", calle donde vivía Goya en aquel momento.
Si bien no está clara la venta de Los Caprichos, pues tal era la carga crítica estampada que la Inquisición se puso en pie de guerra y Goya ofreció al rey las 80 planchas y estampas editadas, como figura registrado en la Calcografía de principios de siglo XIX. (En la imagen, el número 44 de la serie. Hilan delgado la trama que urden, ni el diablo la podrá deshacer. Hellman, 1983).

Caprichosos escritores, desde el Romanticismo hasta los seguidores de Freud, dedicados a interpretar los componentes satíricos, enigmáticos y alegóricos de las escenas. Escenas dramáticas bruñidas. Reflexión esperpéntica entre lo intrínseco humano y la esencia social coetánea. Iconografía lúdica y expresiva. Sorprendente lucidez luciente.
N. S.

CINEMATÓGRAFO de Andrés Carranque de Ríos

¿Ignoran ustedes que ya existen los gases asfixiantes?


Extirpada de la historia de la literatura reciente y denostada por la ineptitud de una intelectualidad mal prostituida, Cinematógrafo (1936) destaca entre otras muchas novelas dedicadas al mundo del cine por su escrupulosa y estricta sinceridad.
No describirá su autor el encanto sensual de las lentejuelas ni el deslumbrante brillo de los focos, en las páginas de Cinematógrafo el lector se da de bruces con una realidad a menudo ajena, la cara oculta del cine, de sus trabajadores, un universo plagado de abusos de poder, explotación y miseria.
A través de la visión un protagonista puramente barojiano, de hecho, fue el propio Baroja quien apadrinó esta novela, Carranque de Ríos fotografía la industria cinematográfica española, una industria que, en el primer tercio de siglo, nunca dejó de ser nada más que un páramo.
La falta de financiación y mecenazgo, la ausencia de un mercado consolidado, la censura y la avaricia de muchos empresarios provocaron que el mundo del cine, el mundo de los actores y actrices, operadores y técnicos se llenara de advenedizos dispuestos a todo por medrar.
Quizá por eso nadie sea feliz en Cinematógrafo. El suicidio del protagonista (he dicho que el propio Don Pío estampó su firma en el prólogo, no desvelo ningún misterio) no es, pues, fruto de la incapacidad ni de la rendición, sino de unas circunstancias vitales tan inexorables como lo son, en definitiva, las de cualquiera de nosotros.

M.V.

21 de mayo de 2008

Resaca


Acorde con la vocación de servicio público de este blog colectivo, nos permitimos sugerir una visita al interesante reportaje del New Yorker acerca de la resaca. Tomen nota.

20 de mayo de 2008

68


Aquí en la cuna del 68 poca nostalgia he encontrado entre sus protagonistas. Gentes que en su mayoría han cumplido los 60 o están a punto, como el realizador Patrick Rotman, quien me enseñó en su casa del bulevar Saint-Germain una foto en blanco y negro en la que aparece a sus 19 años con Alain Krivine, Henri Weber y Daniel Cohn-Bendit. Lo que darían muchos por una foto así.
En el caso del apóstata André Glucksmann, feliz incluso de la patada virtual al fantasma del 68 que le propina su amigo Sarkozy, beneficiario del sano cambio de costumbres de aquel año y posteriores. Otros como Jean-Pierre Le Goff, triste por el cadáver desenterrado cuando no se encuentran otros cadáveres que estampar en la bandera. Él sí estuvo allí y, como no es el abuelo Cebolleta, tampoco me coloca lo de lo jóvenes que éramos y las cosas que hacíamos.
A Daniel Cohn-Bendit le oí una anécdota de su retorno a París 10 años después del 68. Un hombre se le acercó en la Gare d l’Est para decirle que el 68 fue el momento más intenso de su vida, que nunca lo olvidaría y que, en cierta medida, se lo debía a DCB. Era un policía.

Ú.

19 de mayo de 2008

TERGIVÉRSATE: Espiral de Juan Malpartida.



Hay una calle perdida en la ciudad. Hay una sangre en tu sangre que busca por los bares, cielos y bibliotecas. Y tú, una palabra más del diccionario, palabra herida o palabra enredadera, huyes del silencio y te acercas a los anaqueles olvidados del deseo escrito. Pone P mayúscula, Poesía. Apollinaire, Borges, Eliot, García Lorca, Guillén, Neruda, Paz, Pound, Valente... Todos leídos y estudiados. No creías que volverías a encontrarlos, juntos, susurrando en la caracola del tiempo, sobreponiéndose a la afonía del olvido. Juan Malpartida (Marbella, 1956), Espiral, premio editorial Anthropos 1989, también incluye Gravitación. Las espirales te atraen desde hace tiempo, su fuerza centrífuga creadora de universos en expansión; su fuerza centrípeta que impulsa al retraimiento en el yo más íntimo y finito (infinito). Las espirales de Malpartida son remolinos de palabras, de memoria, de escritura. Son el tiempo, el amor, el vacío, la soledad. Como ya sabías sólo lo nombrado existe, está vivo, es deseo; lo no dicho, el silencio, anhela la existencia o huye de ella. Vida y deseo es lo mismo: palabra, vegetación de sílabas. Ves en su poesía experiencia, vida y deseo, poemas que solo quieren ser poemas. Escépticos con el mundo, devotos de una sola utopía: la palabra. La palabra te parece que es también el centro de Gravitación universal. Las leyes de la física te llevan también inexorablemente a las palabras, a los mundos que crean para ti, a las bibliotecas, a los libros. Tergivérsate, háblate e invéntate a ti mismo. RO.

DAGUERROTIPO CONVEXO DE JLB

Estás a solas en un cuarto urbano
y resuenan pasos entre tus versos:
son todos los tiempos y son ninguno,
son máscaras de sangre, silogismos.
Un sol ciego medita entre tus párpados,
levantas castillos en los que el huésped,
entre libros y espejos, enloquece.
La memoria hace recuento de ruina,
una página de no sé qué libro
anotada con fechas y señales;
la clara incertidumbre de quién yo sea,
el no saber quién el cuerpo ha tocado,
las largas tardes, jinetes de sombra,
y el paraíso como biblioteca.
Te fascinó la rota identidad
de la memoria, la duda, el fantasma,
las legiones del yo, la nadería.
Pero detrás del rostro que nos mira
está la muerte, no la rosa dicha
sino el cuerpo de Rosa redivivo:
cuerpo sin puñal, sangre sin herida,
puerta del laberinto de mí mismo
donde el sueño es certeza de la carne.
Te creíste demasiado tus enredos,
imperturbable y tenaz detective
de un crimen cometido en las palabras.
Del juego y de la nada enamorado,
no te respondió el otro sino el signo:
espejo que en espejo se devora,
laberinto sin fin ni minotauro.

18 de mayo de 2008

El primer Moderno


Lástima que en esta ocasión no podamos tocar los cuerpos que se exhiben en la Fundación MAPFRE, sin duda sería una experiencia embriagadora para los sentidos.

En la Europa de finales del XIX el cuerpo desnudo fue motivo de preocupación en la batalla por la modernización del arte, y Rodin aprovecha el momento de trasgresión para transformar la escultura en erotismo, deseo carnal y delicado al mismo tiempo. Con Rodin las esculturas se humanizan, nos revelan las emociones de su alma, hasta tal extremo que en la escultura La Edad del Bronce, Rodin tuvo dificultades para convencer a la crítica de que era un trabajo tomado del natural y no un molde realizado a partir de una persona.

En algunas esculturas el artista trata a la mujer como un ídolo de perversidad, en el que el hombre se rinde al abrazo con una avidez triste y salvaje.

“El arte sólo comienza con la verdad interior. Que todas vuestras formas, que todos vuestros colores, traduzcan sentimientos” Rodin

Uma questão de gosto


Gosto não se discute! Sei que essa frase é lugar-comum, mas hoje me serve de tema. Gosto não se discute? Tudo se discute: futebol, religião, política, beleza, cinema, literatura e ... gosto. É natural do ser humano discutir. Basta uma roda de amigos, um tema em pauta, uma cerveja gelada, e haverá papo para “mais de metro”. O proprio gosto é um tema polêmico: por que gostamos de algumas coisas e não de outras?
David Hume, filósofo escocês, define o gosto como um ato do espírito, pelo qual alguma coisa agrada ou desagrada. Diz que gostar é sentir o belo e o feio. E que tal sentimento não é passivo, posto que engendra o mundo da beleza e da feiúra. E, sendo assim, tem um forte parentesco com a imaginação.
E, ao admitir, afinal, que o gosto anda de mãos dadas com a subjetividade, diz que “a beleza só existe no espírito que a contempla e que cada espírito percebe uma beleza diferente”. E chega ao extremo de tentar estabelecer normas e padrões artísticos aceitáveis para o gosto, sugerindo a arte como terapêutica. Ou seja, entende que o gosto pode ser trabalhado e cultivado.
Não sei se cabe chegar a tanto, mas, de fato, nada pode ser mais pessoal do que a reação provocada pela Arte. Assim, fica difícil basear o interesse por uma manifestação artística simplesmente pela opinião de um crítico de arte, ou obedecer cegamente à indicação de um amigo bloguero, quando sugere, com a melhor das intenções, que deixemos o cinema na parte “x” de um filme. Em teoria, a história de vida de uma pessoa sempre responderá pelo seu gosto pessoal. Talvez, para alguns, de acordo com suas histórias e vivências, ali estivesse o melhor do filme e a identificação com a obra.
Podemos concluir, então, que mesmo o gosto, sendo uma coisa extremamente subjetiva, pode ser analisado e discutido. Não precisa ser explicado, posto que é pessoal e intransferível. Caso haja alguém com gosto parecido com o seu, encare como sorte e compartilhe experiências. Do contrario, é melhor discutir o tema democraticamente, mostrar o ponto de vista, ir ao cinema e ver o filme até o fim, e depois dar a mão à palmatória, ou não.

17 de mayo de 2008

Elegy

Él es un niño de sesenta y tantos y es también un brillante profesor universitario y colaborador del New Yorker. Ella cumplió no ha mucho los treinta y es de una belleza conmovedora. Él desliza sus manos sarmentosas por la piel de tambor de ella. Desafiando a los guardianes de la moral y las tablas de la ley, se enamoran y copulan ("cada vez que hacemos el amor nos vengamos de todas nuestras derrotas") con la ansiedad del reo en el corredor de la muerte. Él es un fugitivo sentimental, un errático viajero por entre las oquedades del corazón. Ella es una firme defensora de la familia y le invita a formalizar su relación. Es entonces cuando los miedos atávicos, los cánticos grupales, los ritos tribales, entran en escena, y una vez más se impone la corrección por decreto social, hágase la oscuridad, no vaya a ser que se propague la epidemia de los afectos. El miedo ahogando el amor, el pasado lapidando el futuro, la muerte diciendo la última palabra. En contra del parecer de los santones mediáticos, la película de Coixet me parece algo más que una obra digna. Y las interpretaciones de Kingsley, Hopper y Penélope Cruz, algo más que meritorias. Diría que la vida es así de bruna, si no fuera porque JC me daría un toque de atención por el abuso léxico.

16 de mayo de 2008

León, una mirada inglesa


Reciban los fieles lectores de este abigarrado blog una pequeña joya, como prueba de afecto por su fidelidad. León, vista por un impenitente viajero inglés. No tiene desperdicio, créanme, amigos

15 de mayo de 2008

Horacio I. Coppola


Ajenos a la presencia del fotógrafo, el argentino Horacio Coppola, cinco personajes sin rostro pueblan el cruce de dos populosas calles bonaerenses. Uno de ellos, el más alejado, regula estático el tráfico: es tan solo una mancha bruna coronada por una gorra reglamentaria; de izquierda a derecha nos topamos con un caballero de rotunda figura absorto en la contemplación de vaya usted a saber qué, un cabizbajo caballero de hombros alicaídos que parece regresar de un naufragio urbano (uno de tantos), uno más que se aleja con paso garboso y gesto plástico y un último caballero demediado que parece observar la otra ribera de la calle. Hay otras presencias, apenas advertidas: el sujeto que lee la prensa apoyado en la columna y unas figuras reflejadas en la ventanilla trasera del vehículo que cruza. Para endulzar la escena, el rótulo de la Confitería Perú ofrece su mercancía para familias y fiestas. Luces y sombras. Puntos de fuga. La sintaxis de la geometría.

PD.- La exposición de Coppola está en la Fundación Telefónica, hasta el 25 de mayo. Mientras la visitaba esta mañana sólo oí voces argentinas.

14 de mayo de 2008

Casual day

De tarde en tarde surge un cineasta cuya ópera prima, aunque lastrada por ese afán de trascendencia y virtuosismo propios de ellas, es una obra más que aceptable. Apoyada en un sólido guión (salvo en su tramo final), en un plantel de actores de primera línea, con Luis Tosar y Juan Diego a la cabeza, un escenario sugestivo y una banda músical que enmarca eficazmente el fluir narrativo, el novel Max Lemcke nos regala una primera hora francamente divertida en la que muestra el impudor que se esconde tras el paternalismo empresarial y la logorrea de los falsos mediadores. Es una lástima que, como antes apuntaba, en el desenlace el director se olvide de la carga irónica con la que había dinamitado las relaciones de empresa y transite de la comedia ácida y corrosiva a un drama de trazo grueso donde todo aparece subrayado en exceso, como si desconfiase de la nitidez de su caligrafía cinematográfica. Si alguno de los escasos pero valiosos lectores de este turbulento blog decide ir a verla, puede abandonar la sala cuando Diego y Tosar descubren a la fogosa pareja en el Audi 8 del primero y tomarse una cerveza a la salud del bloguero.

13 de mayo de 2008

CINE Y POESÍA

“El nuevo poema lo oiremos con los ojos”
Benjamín Jarnés. La Gaceta Literaria. 1927

Los poetas que nacieron, respetémosles, con el cine, no tardaron en percatarse de lo que supondría para el arte la necesaria imbricación de dos lenguajes, el cinematográfico y el poético que, más allá de la mera hermandad etimológica, compartían y siguen compartiendo hoy una característica común, existir en un tiempo y ser a la vez esencialmente eso, tiempo.
El ritmo, la disposición de los elementos metafóricos y/o figurativos y el poder de la imagen confluyen en ambas modalidades artísticas en un extrañamiento que, lejos de referir cualquier tipo de realidad sensible, tiene como único objeto de conocimiento su propio genoma semiótico, su propia esencia expresiva.
No resulta llamativo, pues, que hasta mediados de siglo, el nuestro, el XX, cine y poesía se consideraran artes con un alto grado de reversibilidad. Así, mientras un poeta como Manuel Altolaguirre, que acabará presentando una de sus películas en el Festival de San Sebastián, llegó a ser, en su exilio mexicano, más conocido como cineasta que como poeta, directores de la talla de Fritz Lang o Abel Gance copaban a su vez las portadas de las más prestigiosas revistas literarias de la época siendo considerados los verdaderos poetas de la modernidad.
En estas circunstancias, películas como L'étoile de mer o La chute de la maison Usher y poemas como los de René Char, Valle-Inclán o Leopoldo María Panero constituyen, sin duda, los mejores ejemplos de esa implicación mutua, de ese compromiso artístico con la verdad. Una verdad que avala, mediante la duda, esa nuestra única certeza:

Al principio nada fue.
Sólo la tela blanca
y en la tela blanca, nada...

Pedro Salinas. Seguro azar (1924-1928)

M.V.

12 de mayo de 2008

Richard Ford, chejoviano


Se podría hacer una analítica del cuento moderno bifurcándolo en kafkiano y en chejoviano. Para Kafka y sus seguidores, entre los que se encuentran Borges y Cortázar, el punto de partida del relato nace en lo extraordinario en toda su extensión, fabricando un universo fantástico incardinado en la realidad con un final sorpresivo. Para ellos la trama es fundamental. En cambio, para Chejov el relato arranca de repente, del azar, de un gesto o de un suceso mínimo, sin más preámbulos que la descripción del espacio, y concluye elípticamente, sin conceder ninguna importancia a la trama ni al desenlace. Son historias que continúan latiendo una vez concluidas, de tan vitales. Ambas corrientes han tenido bastante predicamento a lo largo del siglo XX, pero la obra de Chejov, en particular, se ha anclado con fuerza en el cuento norteamericano contemporáneo. Carver, Cheever, Sam Shepard o Richard Ford, discípulos declarados de Chejov, han conseguido formar una escuela de calidad insustituible, publicando previamente sus historias en The New Yorker, historias de minúsculas vidas sin importancia, pero que esconden grandes trascendencias, grandes dramas.
Rock Springs (1987) de Richard Ford es un fantástico libro de diez relatos ambientados en los alrededores de Montana, en pueblos vacíos, cafeterías penumbrosas, carreteras infinitas o casas que huelen a la madera vieja del bosque. Hay en estos paisajes un reflejo del desencanto de las relaciones humanas. Todas las historias están marcadas por un trauma o por una crisis sentimental. Los relatos son precisos, secos, certeros. En ellos aparecen seres corrientes de vida gris y cansada, perdedores o gente con ilusión pero sin suerte. Son cuentos sobre la piedad, sobre la búsqueda de la esperanza, redentores. En el tono triste de estas historias aparece al cabo un fulgurante brillo de fe que engrandece a los personajes. El lector queda reconfortado porque descubre que la desolación tiene siempre una salida. Aunque sea estrecha.

11 de mayo de 2008

Justicia


Internet de nuevo como plataforma para difundir lo que se sale del carril. [¿Qué habría hecho yo con una pantalla en mi época de revistas impresas con multicopista?] El vídeo se llama Stress, del dúo electrónico francés Justice. Algunas cadenas especializadas lo han rechazado, lo cual ha animado todavía más a su difusión por la red, primero en Francia, pero imagino que a continuación más allá.
Es una historia de violencia indiscriminada de media docena de jóvenes suburbiales magrebíes y negros en una correría por París, tan absurda que parece que tiene mensaje.
En principio, no es una versión moderna de la vomitiva y preciosista La naranja mecánica. Lo insoportabel del vídeo está en su verismo. Los protagonistas atacan a los que el azar pone en su camino, sean otros jóvenes, mujeres, ancianas, músicos callejeros o los parroquianos de un bar, que reaccionan, antes que nada, con incredulidad.
A mi parecer, las tripas de la cosa, filmada cámara al hombro (¿cómo no?) por el hijo de Costa Gavras, se ponen al descubierto al final cuando los protagonistas atacan al operador. Aquí está el pastel. La violencia se vuelve de escaparate y lo que hemos visto hasta ese momento, incomodados por la verité, se convierte, una vez más, en fórmula naranjamecánica cambiando de época y de música. El verismo se hace fórmula y pierde todo el efecto inicial.
Juzguen ustedes mismos y luego van y me lo cuentan.

Ú.

10 de mayo de 2008

Guatemala - Relato de una viajera

O viajante já começa a recuperar-se de uma viagem cansativa de Brasília/São Paulo/Panamá/ Manágua/Guatemala, no caminho de Antigua.
“sorprende que a media hora de la capital se encuentre un rincón del mundo donde la historia se detuvo. Amplias casonas, calles empedradas, algunas iglesias en ruinas, otras en pie, la arquitetura del siglo dieciseis, la uniformidad de la época, la ausencia de modernidad me introdujeron a esta joya llamada Antigua”. (Marcela Serrano em seu romance - Antigua Vida Mía).
Impossível resistir; imagino quantos leitores teriam ido a Antigua influenciados por Serrano e seria capaz de apostar que nenhum deles se arrependeu.
Antigua (antiga capital da Guatemala) é tudo isso e muito mais: rodeada de três vulcões, Água, Fogo y Pacaya, a pequena cidade é a bela adormecida da América Latina. Testemunha do apogeu e gloria dos tempos coloniais, cumpre hoje seu papel de Patrimônio Cultural da Humanidade.
O vulcão Pacaya está vivo, e uma caminhada de três quilômetros, montanha acima, permite vê-lo, soltando fogo por todos os poros. Depois, da janela do Hotel Mesón de Maria, mandar-lhe um recado bem íntimo: “olha, você agora é figura conhecida e já não mete medo”.
Marcela Serrano ainda pode guiar o viajero pelas montanhas da Guatemala: “mis ojos quedaron casi cegados con la fiesta de colores que encontré en Chichicastenango. Simplemente los oros, sepias, tierras verdes olivos, azules, lilás y morados, en toda su gama”. A vida comercial dos masheños se desenvolve nesse mercado indígena de Chichicastenango, o mais importante da América Central. Há de tudo: flores, frutos, vegetais, animais, artesanatos e tecidos. As tribos são reconhecidas pela cor do tecido do seu vestuário e, mais do que em qualquer outro lugar do mundo, os índios têm enorme importância sociológica e econômica.
De Chichicastenango, uma estrada sinuosa conduz a Panajachel. O Lago Atitlan, um dos mais profundos do mundo e o vulcão Toliman proporcionam uma paisagem deslumbrante.
Mas, quando se está em território maia, é imprescindível visitar o Sitio arqueológico de Tikal, a quinhentos quilômetros ao norte de Panajachel, que impressiona pela riqueza de detalhes e simbologias. Prevalece nas construções das pirâmides a dialética entre o céu e a terra. Não são túmulos e sim observatórios astronômicos e é nítido o alinhamento de pontos das edificações, com estrelas e constelações determinadas. Num percurso de quatro horas mata adentro, com direito a canto de pássaros, assédio de macacos brincalhões e cobras assustadas, pode-se divisar importantes complexos arqueológicos. Do Templo IV, ou exatamente no ápice de suas intermináveis escadarias, a vista alcança cinqüenta quilômetros de uma mata virgem espetacular.
Quando chega a hora de voltar, o viajante ainda constata como foi bom passar tantos dias em contato com uma língua espanhola falada de maneira calma e doce, por pessoas simpáticas e hospitaleiras. Volta saudoso e capaz de entender melhor o poeta maia quiché, Humberto Ak’abal que diz em seu poema Recuerdo: “De vez en cuando camino al revés: es mi modo de recordar. Si caminara sólo hacia adelante, te podría contar cómo es el olvido”.

Le temps des cerises


Quand nous en serons au temps des cerises et gai rossignol et merle moqueur. Seront tous en fête Les belles auront la folie en tête. Et les amoureux du soleil au coeur. Quand nous en serons au temps des cerises sifflera bien mieux le merle moqueur. Mais il est bien court. Le temps des cerises. Où l’on s’en va deux cueillir en rêvant des pendants d’oreilles. Cerises d’amour aux robes pareilles. Tombant sous la feuille en gouttes de sang. Mais il est bien court. Le temps des cerises. Pendants de corail qu’on cueille en rêvant quand vous en serez au temps des cerises. Si vous avez peur des chagrins d’amour evitez les belles. Moi qui ne crains pas les peines cruelles. Je ne vivrai pas sans souffrir un jour quand vous en serez au temps des cerises. Vous aurez aussi des chagrins d’amour j’aimerai toujours. Le temps des cerises. C’est de ce temps-là que je garde au coeur. Une plaie ouverte et dame Fortune en m’étant offerte. Ne saura jamais calmer ma douleur. J’aimerai toujours Le temps des cerises et le souvenir que j’en garde au coeur.

Jean Baptiste Clement

8 de mayo de 2008

Arte de desecho


El llamado arte de desecho, tecnológico en este caso, surgió a raíz de la idea de crear arte reciclando diversos materiales, a finales del siglo XX. Se parte del cuestionamiento sobre el progreso tecnológico para crear performances. El arte low tech se nutre de la actualidad y se lleva a cabo a partir de una reflexión seria sobre la transformación tecnológica. Anne P. Smith es un ejemplo de autora americana dedicada a ello. Aún nos resulta extraño que la tecnología pueda generar arte. Su carácter perecedero no admite a priori otro tipo de usos y su capacidad es tan limitada que puede resultar inservible a largo plazo para su objetivo inicial. Sin embargo, es posible que esta sea óptima para generar otras creaciones que permiten interactuar con un receptor activo. La imaginación no es ajena a la evolución técnica y parece que la tecnología constituya un paisaje novedoso. "Se puede dar por sentado que nada respecto al arte se puede dar por sentado", dijo T.W. Adorno. El arte, en cualquiera de sus formatos, es necesario. N. S.

7 de mayo de 2008

Pasando revista

Toda religión, y el progresismo no deja de ser una religión laica, necesita de un santoral y una iconografía. La izquierda biempensante se relame de gusto ante esta foto. Ahí es nada: una mujer, y encima embarazada, pasando revista, como comandante en jefe, a la otrora bestia parda de la democracia española. El grave semblante, el rictus protocolario, la verticalidad cuartelaria, el desfile en la máquina del tiempo, los soldados debidamente dispuestos según su altura, la mirada oteando el horizonte aéreo y las banderas ondeando al fondo, como quien estampa la firma por triplicado en el documento gráfico. No importa que gran parte de los soldados que aparecen no sean españoles, no seamos aguafiestas. Tampoco si tiene sentido mantener un ejército para batallas perijileras, con viento de levante al alba. Como dijo la flamante ministra, griten con don Latino de Hispalis y conmigo: ¡Viva España!

5 de mayo de 2008

TEATRO ESCOLAR



Acción y efecto de extirpar. Amputar, extraer, desgajar. Vaciar.

Flor de casquería. El denodado y más que imperfecto acto del yo. El sofisma del otro. La vanidad, la vanidad, la vanidad… Y esa luz de laboratorio. La vida no es puro teatro. La vida es teatro puro.

Se abre el telón.
Cuánto amo su bienhadada impudicia.

M.V.

Sarkozy, año uno


Hace más de 20 años que Fraga anunció que dejaba la dirección de su partido para irse a Galicia y traspasaba el testigo a un tal Hernández Mancha. Entre los damnificados, el gobierno socialista de entonces, que lamentaba profundamente que le faltara un sparring como aquel saco de encajar golpes. El segundo, el gremio de caricaturistas. Recuerdo a Peridis quejarse de tan terrible pérdida, hasta el punto de no haber recuperado ya nunca el tono que le daba este personaje pura fuerza, respondón y animal.
A Sarkozy le pasa lo contrario en su primer año triunfal. En doce meses como presidente más dos años de campaña se ha transformado en el mejor personaje que les ha caído a los caricaturistas franceses desde De Gaulle. Sus particulares rasgos personales y biográficos y sus aún más particulares rasgos políticos le han metido ya en los anales de la historia. Y todavía quedan cuatro años.

Ú.

TERGIVÉRSATE: Mercado común de Mercedes Cebrián.


Soñar, soñábamos con Europa. Mercado Común rumoreaba albricias en nuestros libros de texto. El progreso era un tren que extraviamos en el siglo XVIII y no debíamos perder el avión, ese transporte endemoniado que causaba más miedo que tener hijos. En Europa los ríos eran navegables, las catedrales más vetustas y bellas, los edificios y las avenidas enormes, los artistas todos. Venecia tenía góndolas.
Ser, ya somos Europa. Gabardina azul marino y vida portátil reposando en muebles de Ikea. Aeropuertos, negociaciones, proyectos y escaso tiempo para poco, unas vidas que se abren con la aceleración de las flores filmadas. Y mientras tanto aquí no está naciendo nadie (...), aquí no se está fundando nada. Mercedes Cebrián (1971) nos vuelve a recordar en Mercado Común que el malestar está al alcance de todos con una poesía necesaria como el pan y la ironía.
En la segunda parte del poemario España limita el título nos descubre casi todo, obsérvese la dilogía siempre y a veces también el calambur: España limita al norte, retahíla de colegial; nos limita, obsesión de adolescente; y l´imita ¿podremos superar nuestro complejo?. Una de estas tres Españas ha de helarnos el corazón, eso seguro. La España que ya comete adopciones, trasplantes y ortodoncias. La España que raspa, la de la mula, en la que afortunadamente el miedo se ha licuado y es más fácil secarlo con un trapo. La España en que se fundan universidades en un páramo y en la que los jóvenes están olvidando el castellano.
La última parte Población flotante, con solo tres poemas, nos naufraga más que reflota en el desamparo vital de una generación a la que se le ha negado el poder de decidir a cambio de donuts. Una generación que no puede ni siquiera engrosar una lista. RO.

2
Estábamos teniendo una suerte
catalogable como ancha, rozábamos
la vida dilatada,

nosotros que ascendimos hasta el tuteo
a los padres

el matrimonio
civil era una realidad, y todo el desparpajo y el clima
que nos disteis lo son también ahora.

El futuro ya es blanco
y está hervido, en eso se parece
a nuestra cena: se puede
masticar sin la ayuda de los antiguos
dientes.
El ruido, cuando sea, será
ruido de acelga, desaparecerán Ceuta
y Melilla, pasearemos por parques
agostados que llevarán el nombre de nuestros
ex ministros. No quedará ninguna dioptría. Ahí
nos astillaremos (la astilla hace mención
a un material antiguo), ahí la silueta
vertical del cohete no apuntará
hacia el logro (cohete es también
una palabra
más o menos antigua).

La población flotante no decide, no sabe
desde dónde le llegan los abrazos, el desamparo ocurre
en forma de regalo de empresa.
Las cosas nos van
bien
en el idioma de esta situación. Es el término
medio lo que hemos digerido, al igual que el filete
que obtuvimos de él; por algo fuimos capaces
de un metabolismo.

nosotros, que visitamos la cabina del piloto en nuestro
primer vuelo

La paciencia
nos estalla en las manos. No hemos sido invitados
a conmemorar: habremos permanecido largo tiempo
aquí, con el alivio del que conservó la movilidad
de las piernas. Habremos conocido la democracia
tanto como el aceite. Alguien está filmando
ya
el documental
de toda esta certeza.


Mercado común (2006), Mercedes Cebrián.