Esta vez es Alphonse Mucha quien nos seduce con sus mujeres enredadas en exuberantes flores y tallos, mujeres hermosas con largos cabellos sobre gasas neoclásicas y mirada segura, desinhibida, envueltas en un escenario con orlas, cenefas y estrellas, formando el canon del locus amoenus.
Casi siempre las corona como diosas de la naturaleza colocando una hornacina que las enmarque y las eleve a símbolo religioso.
Considerado uno de los creadores y divulgadores del Art Nouveau y pionero en la publicidad, es en el diseño gráfico donde nos muestra su talento, la maestría con la que compone los elementos gráficos hasta crear una atmósfera cercana a la poética simbolista. Sin lugar a duda el arte de Mucha aspira a la belleza.
Más de doscientas obras podemos contemplar en CaixaForum, partiendo de cuatro grandes temas: teatro, belleza, modernidad y misterio.
Mucha intentaba transmitir con sus obras un mensaje espiritual, pero consiguió su fama a un arte comercial, el Diseño Gráfico. G.S.
2 comentarios:
Todo Arte debería aspirar a la belleza, aunque sea horrísona. No conocía a Mucha, gracias por la información.
Yo creo que todo arte debe comunicar, ya sea con belleza, dolor o vacio.
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