27 de febrero de 2008

LOS UNOS Y LOS OTROS

Cuando alguien canta o interpreta su música, nos está hablando de sí mismo; y además nos está contando cosas que no podría decirnos con palabras. Nos está “cuentando” cosas de sí mismo que quizá él mismo desconoce, puesto que, dicho a lo bestia, las lleva pegadas, son parte de su sustancia psicofísica.

Nosotros sin embargo podemos observarlas desde fuera, con perspectiva. ºCuando se trata de la música cristalizada de una cultura, de un pueblo o de una época, igualmente podemos sentir esos mensajes ocultos en los ritmos, los sonidos, las melodías, las armonías; esas formas de ser, o “del Ser”, que vamos a comprender mejor, así que de una manera exclusivamente racional en el sentido de intelectual, porque también el que escucha y observa al otro que canta o se expresa musicalmente, aprende de él sin saber, a veces, que lo está haciendo.

Es nuestra parte más profunda, más natural, más biológica, más físico-química, la que se va a conectar con esta misma parte de la otra persona. Gracias a ella, o al menos con su ayuda, me refiero a la Música, nos SINTONIZAMOS

nos COMUNICAMOS

nos SINCRONIZAMOS

nos COMPRENDEMOS

nos AMAMOS

Y como despedida un hasta luego muy rítmico, nada menos que en Tanzano: KAÑA MI TONDO